Como
buen zuliano, el hoy llamado “Poeta
de la Salsa Venezolano”, inició
su carrera musical en Guaco, cuando
apenas tenía dieciocho años.
Nacido en Maracaibo el 17 de mayo
de 1960, Amílcar Boscán
había destacado por sus aptitudes
musicales durante sus estudios de
primaria y secundaria. En sólo
cinco años, la escuela de
Guaco lo catapultó y todavía
hoy son célebres sus interpretaciones
de “Cepilla’o”,
“El Billetero”, “El
Pastelero”, “Adiós
Miami” y “Un cigarrito
y un café”
Convertido en guitarrista, cantante,
percusionista, compositor, en 1984
decidió hacerse dedicarse
a interpretar salsa de los años
setenta, con temas como “Contraste”,
“El Caribe en Nueva York”
y “Casas muertas”, gracias
a lo cual se ganó el titulo
de “El poeta de la salsa venezolano”.
En 1986 obtiene su diploma de Abogado
de la República, carrera
que ejerce en paralelo con la música
hasta la fecha. Entre 1988 y 1989
se residencia en los Estados Unidos
con el objetivo de aprender inglés.
Durante este período conoce
al maestro Willie Colón,
con quien grabaría posteriormente
“Los olores del amor”,
y quien lo convirtió en uno
de sus autores. Para muestra: “American
color”, “Cayo Condón”,
“Talento de televisión”
y “Despertares”.
En 1992 conformó la Orquesta
Amílcar y Latin Boys, con
la cual cosechó éxitos
en Estados Unidos, Colombia, Panamá,
Perú, Puerto Rico y México,
gracias a temas como “Melancolía
del domingo”, “Ni chicha
ni limonada”, “Respuesta”,
“Gitano Amor”, “Meditación”,
“Magia blanca, Magia negra”,
“¿Por Que?”,
“Mujer de piedra”, “Amor
de Guadalajara”, “Apariencia”,
“Quinceañera”,
“Sevillana” y “Compañera”
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