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Sabor Gaitero SaborGaitero.com El Rey Pionero!! Mejor y más complero portal de gaitas de la red. http://www.saborgaitero.com/index.php/component/content/frontpage Sat, 18 Apr 2015 20:44:29 +0000 es-es AUDIO: Saludo de Navidad de León y Mariana http://www.saborgaitero.com/index.php/sabor/93-audio/1122-audio-saludo-de-navidad-de-leon-y-mariana http://www.saborgaitero.com/index.php/sabor/93-audio/1122-audio-saludo-de-navidad-de-leon-y-mariana Saludo de Navidad de León Magno Montiel y Mariana Ferrer Mello para Fe y Alegría 88.1FM

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frontpage Wed, 14 Dec 2011 18:00:02 +0000
El show de ¿Cómo se toca el furro? http://www.saborgaitero.com/index.php/la-gaita/fotografia/1120-el-show-de-icomo-se-toca-el-furro http://www.saborgaitero.com/index.php/la-gaita/fotografia/1120-el-show-de-icomo-se-toca-el-furro


Ozías Acosta, León Magno Montiel y Leonardo Villalobos le explican al público de la Feria del Lago ¿Cómo se toca el furro?

El instrumento puntero
de la gaita original
es el furro el principal
que lleva el golpe pascuero
Astolfo Romero, 1990

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frontpage Thu, 08 Dec 2011 22:42:54 +0000
Dos pasiones y un nombre: León Magno Montiel http://www.saborgaitero.com/index.php/sabor/sabor-historia/1140-dos-pasiones-y-un-nombre-leon-magno-montiel http://www.saborgaitero.com/index.php/sabor/sabor-historia/1140-dos-pasiones-y-un-nombre-leon-magno-montiel

Cuando se le pregunta a León Magno Montiel por dos de sus grandes pasiones –la gaita y la radio- rememora a su padre, Luis Nemesio Montiel, de ascendencia wayuu y quien fuera conductor de una unidad de nuestros ya icónicos carritos por puesto, quien en un solo instante, a bordo del vehículo que le daba sustento y quizás sin saberlo, plasmó la mayor influencia y el destino que definiría el modus vivendi de su hijo, que apenas contaba con siete años.

La noticia que desgarró al Zulia el 8 de noviembre de 1969, aturdió hasta la desesperación a don Nemesio, quien golpeando de dolor el volante, expresaba la honda pena que causaba la abrupta muerte de Ricardo Aguirre, un hecho acaecido esa misma madrugada lluviosa, y que la radio informaba mientras sonaba el extenso repertorio que lo llevó al éxito con una carrera profesional de sólo ocho años, que lo consagró eternamente con el bien ganado epíteto de “El Monumental de la Gaita”.

Fue en ese instante cuando León Magno, cuyo nombre pontificio y definitorio escogió su padre, descubrió el enorme poder de la comunicación masiva, y más especialmente, la extraordinaria capacidad de acompañamiento de la radio. Ese mismo día se dio cuenta del peso que tenía una figura como Ricardo Aguirre, quien había logrado captar y masificar las vivencias, sentimientos y reclamos de los sectores populares a través de la gaita.

León había nacido en el seno de la humilde familia conformada por Luis Nemesio Montiel y Olga Josefina Villalobos, el jueves 8 de febrero de 1962, el mismo año que se fundaron los Cardenales –todavía no tenían el apellido “del Éxito”- y se inauguró el Puente sobre el Lago “General Rafael Urdaneta”. Con el paso de los años ha llegado a autodefinirse como acuariano, signo que comparte orgullosamente con Antonio José de Sucre “El Gran Mariscal de Ayacucho”; y en base al año de su nacimiento, sería el Tigre quien definiría sus características, de acuerdo al horóscopo chino; dos coincidencias astrales en las que coincidía con “El Parroquiano” Astolfo Romero, con quien además compartía el día natal.

Con su hermano Leandro, apenas un año menor, desarrolló un poderoso lazo de amistad producto de la afinidad que compartían por la música y la comunicación, pasiones que los unieron desde que eran niños, en las aulas de la Escuela “Gabriela Mistral”, en el barrio Amparo de Maracaibo, donde, con el gran carisma que ya lo caracterizaba, Leandro lograba avanzar en las asignaturas menos agradables para sus intereses, haciendo gala de una inteligencia emocional envidiable para su edad; mientras que León incursionaba como narrador del Radio-Periódico y descollaba como animador de los actos escolares.

El amor lo conoció en los salones del Colegio Gonzaga, en los ojos aguarapaos de Marisela Virginia, una mujer que encarna las más notables características de su padre Rufo Árraga, entre ellas la vocación por la enseñanza y un fuerte carácter matizado por un aura de serenidad, el contraste perfecto para un temple explosivo, apasionado y temperamental como el de León.

Con apenas 20 años emprendió el viaje de un matrimonio que bendijeron los jesuitas en el Salón de Usos Múltiples del Colegio Gonzaga, mientras una campana de arroz esperaba por los novios en el aula 1A, que había sido escenario del noviazgo de los dos alumnos. Desde entonces, Javier Duplá, sacerdote jesuita, es el mentor espiritual de la familia que conformaron León y Marisela en 1982 y que dio como frutos a Nairuma –la primogénita, en wayuu- Virginia, León Magno Jacob y Neimarú Alejandra.

La seducción que ha ejercido la radio en la vida de León ha ido a la par con su historia personal, así que cuando nacía Nairuma, en 1983, tomaba el curso de locución para docentes al cual convocaba el entonces Ministerio de Transporte y Comunicaciones, debido a su condición de profesor de Artes Escénicas en el Gonzaga, y ya estaba frente a los micrófonos con su primer programa dedicado a la salsa y los géneros caribeños, de nombre “Caribana”, al lado de su amigo Evaristo Pérez en la emisora Radio Selecta 1390; y también conducía el espacio “En tiempo de Jazz”.

En paralelo, cursaba estudios de Letras en la Universidad del Zulia (LUZ), hasta que ese mismo año se abrió la convocatoria para la pruebas aptitudinales de la recién creada Universidad Católica “Cecilio Acosta” (UNICA), quedando seleccionado para la primera cohorte que ingresó al programa de Artes Plásticas y Música, adscrito a la Facultad de Bellas Artes. Previamente ya había estudiado canto coral, teoría y solfeo en el Conservatorio “José Luis Paz”, en un interés continuo por desarrollar su potencial en el área. Desde esta época conserva la amistad con el reconocido compositor Ricardo Hernández, quien fuera figura protagónica del boom comercial del Guaco de los ochenta.

No fue fácil para un espíritu como el de León adaptarse a las exigencias de un sistema rectilíneo como el de la UNICA, regido por la Iglesia Católica bajo la égida de Monseñor Domingo Roa Pérez, en aquel momento. A pesar de su clara vocación, la asistencia a clases fue una de las demandas más difíciles de cumplir por quien ya vivía de la radio. Decidió dejar la carrera de Música, y optó por ingresar al programa de Comunicación Social de la misma universidad, pero la situación no fue muy diferente.

Los obstáculos para proseguir académicamente no mermaron en lo absoluto el entusiasmo de León por las ondas hertzianas, por el contrario, le dieron el impulso para fundar, en 1984, el pionero de la difusión de la gaita todo el año, su programa Sabor Gaitero, que contó con el apadrinamiento de Rafael Mena, quien le abrió las puertas de Radio Calendario 1020 para la entonces osada propuesta. Los más acérrimos defensores de la gaita le incriminaron anticipadamente la culpa por la muerte del género, al sacarla de la época decembrina, mientras en términos de audiencia y patrocinios el espacio crecía como la espuma. El tiempo le dio la razón, y son otras las razones por la cuales la gaita se encuentra en crisis, aún en la actualidad.

Entre esos patrocinantes se encontraba Centro 99, que entonces era una tienda en la calle 99 del Casco Central de Maracaibo, y con cuyos fundadores estableció una estrecha relación de amistad, más allá de lo profesional, de donde emergió otro de sus mejores amigos y también compadre, Marlo Reyes.

Entre Radio Calendario 1020 y Radio Aeropuerto 1220 transcurrían los días de quien llegó a ganarse el premio de “Tu locutor favorito”, cuando en 1986 llegó al mundo León Magno Jacob, el segundo hijo de la joven pareja conformada por León y Marisela, quien entonces cursaba estudios de Orientación en LUZ.  Ese mismo año se integró al staff de Sabor Gaitero el locutor, animador y humorista Javier Margarito Bertel, cuya amistad también se ha cimentado a la par de los éxitos que ambos han alcanzado.

La excelencia como hábito lo llevó a ocupar el cargo de director de Radio Calendario 1020 desde 1989 hasta 1995, período en el cual tuvo ante sí el reto de dirigir el Circuito Continente a nivel nacional, durante el lapso entre 1990 y 1992, y de transmitir para todo el país Sabor Gaitero, convirtiéndose en el primer programa de gaitas en lograr la hazaña de convencer a toda Venezuela sobre la atemporalidad del llamado “género pascuero”. El reconocimiento traspasó las cabinas, al ser seleccionado como animador de los festivales “Una Gaita para el Zulia” organizados por Industrias Pampero, responsabilidad que asumió durante tres años consecutivos, desde 1989 hasta 1991, compartiendo escenario con grandes figuras del espectáculo regional y nacional como Cayito Aponte, Maite Delgado y Jesús Terán “Chavín”.

Luego del nacimiento de Neimarú Alejandra en 1991, León Magno tomó la determinación definitiva de darle más tiempo de calidad a su familia, y radicarse de nuevo en Maracaibo, ya que la dirección del circuito le exigía la presencia continua en la ciudad de Caracas. Siguió ininterrumpidamente con su programa Sabor Gaitero y decidió retomar los estudios de Comunicación Social, en esta oportunidad en la Universidad del Zulia.

Sabor Gaitero, que pudiera considerarse como su cuarto vástago, ya tenía 10 años en el aire en 1994, y habían pasado por sus aulas –así lo considero- Moraima Gutiérrez, recordada por la calidez e intimidad de sus entrevistas de personalidad, que fueron pioneras en los programas de gaita; su hermano Leandro Lenín y Ozías Acosta quienes conformaron una dupla de inteligencia, chispa y humor que recorría calles y avenidas para premiar con alegría a chóferes y transeúntes; y Enrique Quiroz con su ya histórico personaje de la Tía Edilia.

El espíritu mutante e innovador de su creador, hizo que Sabor Gaitero llegará a su primera década convertido en un referente nacional de la radio y de la gaita, cuando las transmisiones aún se hacían por precarias líneas telefónicas, y ni se soñaba con los mensajes de texto que después serían –para desgracia del invento de Marconi- el contenido principal de muchos programas.

El inicio del segundo decenio de Sabor Gaitero significó la llegada de Alfredo Arrieta “El Primacho”, uno de los grandes cronistas de la gaita, quien con su marusateca -del maracucho marusa, que significa bolsa, combinado con teca, que significa armario o caja en griego- cargada de discos de vinilo, recortes de periódicos, fotografías, entre otros artículos de colección, imprimió al programa un cariz historiográfico, gracias a una prodigiosa memoria por los hechos de la gaita.

Tras más de diez años en amplitud modulada, la irrupción de la frecuencia modulada representó un nuevo reto para León Magno Montiel, pero el cambio no fue brusco, y se inició con la transmisión simultánea del programa por Radio Calendario 1020 y Radio Aeropuerto 1220 en AM, y por la 95.5FM.

Un nuevo cambio para la vigencia del programa se produjo con la migración definitiva a la FM, en 1996, cuando se iniciaron las transmisiones de Sabor Gaitero en Sabor 106.5, perteneciente a la Organización Higuera Miranda, en la sede de la legendaria Fonoplatea de los Éxitos, en el horario de 12:30 a 3pm. León estaba ya culminando su carrera de Comunicación Social y descollaba como un gran entrevistador, por lo que el espacio dejó de ser un programa de gaitas exclusivamente, para convertirse en un puerto donde atracaban las más destacadas personalidades del ambiente noticioso local, nacional e internacional, todos atraídos por el perfil del único animador de radio que conozco que no se sentaba y utilizaba un micrófono inalámbrico para moverse a placer por la amplia cabina. En ese escenario empezó a relucir como voz comercial el hoy desaparecido Andric Lugo.

En 1998 obtuvo su título de Comunicador Social de LUZ, no sin haber tenido que defender en varios enfrentamientos el rol del locutor como una de las facetas del ejercicio profesional ante los más retrógrados docentes.

Cuando los productores audiovisuales Jesús Alberto González y Luis Fernando Gómez se acercaron para proponerle ser el conductor de un programa de televisión, León sacó esa misma defensa apasionada por la radio, argumentando que había sido ese el medio que lo había dado a conocer y que constituía su modus vivendi. No obstante, como hombre de retos aceptó ser el conductor de Magno, un programa musical que se transmitía en vivo desde la Plaza República, estrenado en el año 2000 por Global TV, y que le valdría el Premio Regional de Periodismo “Ignacio De La Cruz” en el año 2002.

Había nacido una nueva pasión: la televisión. Los sucesos que marcaron la historia venezolana entre diciembre de 2002 y enero de 2003 truncaron la continuidad de Magno en el aire, pero pocos meses después, y debido a la coyuntura que vivía el país, el mismo equipo se dispuso a producir Conexión Global, un programa de entrevistas, que se transmitía a las 7 de la mañana, donde los discos y los libros –sus objetos más preciados- siempre se compaginaron con las páginas de periódicos y las entrevistas de actualidad.

Mientras tanto ya se gestaba el portal www.saborgaitero.com, una idea que había surgido durante sus viajes como parte de la comitiva de los Toros del Zulia SBC, cuando descubrió el alcance y la inmediatez de los portales y sitios en Internet. Estaba latente la idea de hacer un libro con todos los testimonios y crónicas recabadas durante la historia de Sabor Gaitero, pero colocarlo al alcance de todos a través de un medio de acceso gratuito, no limitado por el soporte ni el tiraje, fue el chispazo que encendió la mecha del primer portal -sitio web que sirve de puerta de entrada  para ofrecer al usuario, de forma fácil e integrada, el acceso a una serie de recursos y de servicios relacionados a un mismo tema- sobre gaita en Internet.

El alumbramiento de www.saborgaitero.com, quinto hijo de León, quien ya era abuelo de su primera nieta, Virginia Elizabeth, nacida en 2002, se produjo el 8 de septiembre de 2003, en el marco de la celebración del cumpleaños 474 de Maracaibo. Pocos días después nació su segundo nieto, Carlo Magno Torres Montiel.

En junio de 2004, el jurado de la Fundación Premio Nacional de Periodismo le concedió a León Magno Montiel una mención honorífica del mismo por su trabajo de investigación para el portal www.saborgaitero.com

Las ideas innovadoras seguían rondando la mente inquieta de León, y más ahora que Sabor Gaitero había llegado a los veinte años ininterrumpidos de transmisión. Tras nueve años en Sabor 106.5, y con la efervescencia de la nueva pasión por la televisión, se le ocurrió llevar a la pantalla chica el programa que durante dos décadas había radiodifundido las biografías, anécdotas, grabaciones y testimonios de los más célebres gaiteros, para mostrar las caras de quienes hacían la gaita, soportado por el portal www.saborgaitero.com y un gran equipo de profesionales de la comunicación, la música y el diseño.

Desde el 2005 hasta el 2008, Sabor Gaitero fue una franquicia de radio y televisión con gran éxito, que estuvo los primeros dos años en los medios de la Universidad “Dr. Rafael Belloso Chacín” (URBE FM y URBE Televisión) y el último en Televiza, del Circuito CRB. Pero León quiso dejar otra huella indeleble en su historia personal, y se dedicó a producir tres discos de colección con su propia agrupación, donde se reunieron los más destacados solistas e intérpretes de la gaita. Así nacieron otros tres hijos: “Esencia y Vanguardia” (2006), “Álbum Raigal” (2007) y “Un Furro en la Piel” (2008). En el 2006 también veía la luz su tercera nieta, Paola, la más parecida a su abuelo.

La partida de su padre Luis Nemesio y de su hermano Leandro fueron duras experiencias que aplacaron la explosividad de su carácter, no obstante sigue siendo un eterno desvelado por las dos pasiones que marcaron desde niño su destino: la radio y la gaita. Su esposa Marisela, sus hijos Nairuma, León y Neimarú, así como sus nietos Virginia, Carlo, Paola y Marco, nacido en 2011 son el motor de quien hoy celebra medio siglo en la carretera de la vida: León Magno Montiel.

Twitter: @mferrermello

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frontpage Wed, 08 Feb 2012 05:00:11 +0000
El Centro de Educación Popular “Jesús Rosario Ortega” (CEP) http://www.saborgaitero.com/index.php/zulianidad/cultura/1163--el-centro-de-educacion-popular-jesus-rosario-ortega-cep- http://www.saborgaitero.com/index.php/zulianidad/cultura/1163--el-centro-de-educacion-popular-jesus-rosario-ortega-cep-

En una comunidad ancestral, al norte de la ciudad de Maracaibo nace el Centro de Educación Popular “Jesús Rosario Ortega” (CEP). Santa Rosa de Agua es un pueblo con  más 250 años de historia ligada a la etnia Añú o Paraujana.

Gente ribereña, descendientes de los Arahuacos construyeron sus viviendas palafiticas sobre las aguas del Gran Lago de Maracaibo, porque “llegamos tarde cuando El Padre repartió la tierra, entonces nos tocó vivir sobre el agua” (Mitología Añú).

La reconquista de la esencia Añú se organiza y se ejecuta desde hace 35 años en el Centro de Educación Popular “Jesús Rosario Ortega”, auténtica institución de participación colectiva, consciente y entusiasta para la solución de los problemas que aquejan a la histórica comunidad de Santa Rosa de Agua, además de ser un oasis para la muestra cultural del modo de vivir su cosmogonía mitológica, las necesidades espirituales y del  cuerpo, conservación del ambiente, el enriquecimiento intelectual y tecnológico, el esparcimiento, el deporte y las relaciones entre iguales.

El origen del Centro de Educación Popular “Jesús Rosario Ortega” se debe a la generosidad, a la convivencia y a la esperanza de la comunidad, que impacta a quien se acerca. Nació entre los manglares del Caño de Montecristo con un grupo de jóvenes que se sintieron parte de su vida. Estos soñadores eran estudiantes de carreras sin culminar, se unieron a poetas dispuestos a fraguarle una salida de vida a Santa Rosa de Agua y a algunos sabios y sabias Añú, que indicaron el camino que une el pasado ancestral con el presente, proyectando un futuro que permite tejer los sueños de la colectividad en una constante e incansable vigilia.

“La historia del CEP es una historia que no ha terminado. Tiene el efecto del fuego, nada le es ajeno, todo lo combustiona. El CEP es un ejemplo de la capacidad que se tiene cuando las comunidades y sus soñadores se dan la mamo” -Isabel Lossi

La parte tangible del CEP lo constituyen sus edificaciones y su gente: el edificio administrativo con su recepción atendida por personas de la comunidad, el consultorio odontológico, el taller de oftalmología de Barrio Adentro, el Infocentro, la biblioteca “Simón Palmar”. Arriba su sala de reuniones y las oficinas administrativas; y una marea de gente en un constante ir y venir, así como el comedor comunitario para los abuelos, las abuelas y los niños y niñas de la comunidad. Solo en estos dos edificios se atienden anualmente a más de 30 mil personas.

Al cruzar el puente sobre el Caño de Montecristo, nos encontramos con el Museo de los Pueblos de Agua “Indio Miguel” (MUPAIM), con su Gran Teatro del Pueblo Añú, para 100 personas, el parque infantil “El Barco de los Sueños”, el Bohío “La Guachafita” para el esparcimiento y la contemplación, la Gran Terraza del Pueblo, la Sala de Exposición Permanente del Bosque del Manglar, los consultorios de odontología y oftalmología de Barrio Adentro. El la parte alta está Radio Coquivacoa 94.3FM, auténtica emisora comunitaria y participativa del pueblo Añú, cargada de programación producida por gente de la comunidad de Santa Rosa de Agua. También nos encontramos con la disciplina ancestral de los japoneses: el Dojo Kendan de la organización nacional de karate Tanabe. Y por supuesto gente y más gente, en un constante ir y venir, entre el canto de los pájaros del manglar, la brisa y el ciclo eterno de las mareas del caño.

Los cantos de las décimas paraujanas, la gaita de furro, la danza de Marisol Ferrari, los sonidos de la Orquesta Infantil y Juvenil Núcleo Santa Rosa de Agua, los jóvenes con sus kimonos blancos, los propios y los extraños, la tertulia ocasional de quienes esperan ser atendidos por los médicos de Barrio Adentro, se unen a la sinfonía sonora y contemplativa del Bosque de Mangles Rojos.

Pisan las hermosas baldosas del MUPAIM alrededor de 50 mil personas anualmente, entre niños, niñas, adolescentes, adultos, abuelos y abuelas.

El Centro de Educación Popular “Jesús Rosario Ortega” es una colmena de amor en el manglar, que espera con los brazos abiertos para compartir la sabiduría contigo. El Museo de los Pueblos de Agua “Indio Miguel” es la vida eterna de los habitantes de la comunidad, que florece entre la sabiduría y la ternura de su gente, en busca de salud física y mental, crecimiento intelectual, expresión cultural, en fin cotidianidad con una enorme carga de amor entre iguales, con la gratuidad que da la generosidad de los hombres y mujeres de buena voluntad.

Álbum de Fotos del CEP

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frontpage Mon, 18 Jun 2012 16:30:00 +0000
Alí Primera es canción de madera. Por @leonmagnom http://www.saborgaitero.com/index.php/ali/articulos/1267-ali-primera-es-cancion-de-madera-por-leonmagnom http://www.saborgaitero.com/index.php/ali/articulos/1267-ali-primera-es-cancion-de-madera-por-leonmagnom “Si algo nos da libertad y capacidad de resistir,
son las flores de la imaginación”
William Ospina (Colombia, 1954)

Han transcurrido un poco más de siete décadas desde que Alí Rafael Primera Rossell nació en la tierra del poniente, Falcón. Su  hogar fue modesto, lleno de oficios básicos,  en medio de la ciudad épica, Coro. Ese niño que fue levantado por su abuela Mamá Pancha, impactó de tal forma en el corazón de la gente con su canto, que aún está vigente, sus canciones no envejecen, sigue generando placer la música verbal de sus temas. Sus notas están vivas.

En las calles del barrio Cerros de Marín, en Maracaibo,  aún se escucha el eco de la voz profunda de Alí, se sienten los acordes de su cuatro, el bardo aún anda de parranda en casa de doña Josefina, la amada compañera de Armando Molero.  Alí Rafael canta  entre el nisperal, hace fluir la música de sus manos hacia la garganta de Ricardo Cepeda, toca las manos de Tino Rodríguez y abraza a Miguel Ordoñez. El poderoso Alí, poeta irreverente que nació el 31 de octubre de 1942, siempre se sintió huésped de honor en la casona de don Armando Molero; el cantor del pueblo al que tanto admiró.

La casa de Armando y Josefina era amplia, con muchas recámaras y un solar inmenso. Estaba ubicada frente al antiguo cine París, en las accidentadas calles de Cerros de Marín, barriada con pequeñas colinas desde donde se veía el lago, y contemplaba el rielar de la luna en las noches de aventuras.

Según contaba Alí en sus tertulias, su carrera la sustentaron cuatro fuertes pilares geográficos: Maracaibo, Barquisimeto, Coro y Caracas. Fueron las cuatro ciudades columnas,  que mejor lo albergaron con afecto profundo y en cada una sembró su pasión y apego. En esas cuatro casas infinitas fue donde afianzó el cantor su vocación de trovador, su proyecto de siembra de una nueva patria, sus ansias de redimirla.

De muchacho, Alí fue limpiabotas, boxeador, participó en carreras de bicicletas. Un  apasionado de las peleas de gallo, amaba ese animal hermoso, su plumaje iridiscente, su carácter valiente de ave de pelea. Para él representaba un signo de resistencia, como bien lo plasmó Gabriel García Márquez en  “El coronel no tiene quien le escriba”.

Esa idolatría la mantuvo toda su vida, la materializó en su colección de gallos artesanales, en estatuillas de maderas policromadas que atesoró toda su vida. Ese amor lo plasmó una vez más en su golpe “El gallo pinto”, dedicado a  don Pío Alvarado, músico emblema del estado Lara:

“Qué bonita madrugada cuando ese gallo ha cantao,
se alimenta el gallo pinto con flores de siempreviva”

Alí buscaba trascender en las sendas del arte, soñaba rumbos musicales, eso lo lleva a salir de Coro, era entonces un adolescente. Llegó a Caracas en 1963 y comenzó su carrera universitaria en la Universidad Central de Venezuela. Eran sus primeros días en la quimérica Caracas. Allí llegó con la intención de estudiar química. En paralelo comenzaron sus cantatas estudiantiles, sus afiebradas charlas sobre el ideario bolivariano y su marcado talante revolucionario.

En el decenio 1960, Venezuela salía del oscuro período militar, había cesado el mandato férreo de Marcos Pérez Jiménez y comenzaba la guerrilla urbana a labrar su camino accidentado en el país, que devino en un final desastroso. La nación se inquietaba por la visita de Fidel Castro luego de su entrada triunfal a La Habana. La devastación y el genocidio causado por las tropas norteamericanas en Vietnam era titular en todos los medios. El planeta se conmovió con el canto de paz y amor de Los Beatles. Surgía entre los jóvenes un nuevo icono de rebeldía, “El Che” Guevara, con  una dimensión casi mística. En las principales urbes del continente se oía el canto de la Nueva Trova Cubana y de los grandes cantores latinoamericanos: Violeta Parra, Zitarrosa, Daniel Viglietti, la negra de Tucumán Mercedes Sosa. Esos hechos marcaron la índole del canto emergente y combativo del joven juglar Primera.

En el año 1968, Alí salió hacia Europa con la misión de hacer un grado universitario en Rumani. Apoyado por sus camaradas del Partido Comunista de Venezuela, conoció los rigores del exilio voluntario.  En ese período le nacieron dos hijas de su relación con una intelectual rumana de nombre Tharja. A sus hijas rumanas las llamó María Fernanda, en la intimidad Shimpi, y María Ángela, a quien acariciaba y llamaba Marimba.

En la soledad del viejo continente madura su visión de cantor y emprende el  retorno a su patria. Grabó su álbum “La patria es el hombre” y comenzó una impresionante escalada en las emisoras del país, a pesar del veto silente y progresivo a sus canciones sugerido por los burócratas de los grandes circuitos nacionales. Sin embargo, la popularidad de Alí crecía vertiginosamente, poco a poco se convertía en una figura mítica que muchos querían escuchar y  protegían con celo.

El éxito de sus canciones lo conmina a fundar su propio sello discográfico, lo llamó  Cimarrón, su casa disquera propia. Eso le dio absoluta libertad para crear y difundir su obra, sin censura ni restricciones. Se unió al gran músico venezolano Alí Agüero, un extraordinario arreglista, con quien produjo el grueso de su repertorio. Llegaron a lanzar 14 álbumes larga duración. Cada disco de vinilo de Alí Primera, lo ilustraba con cuadros de pintores venezolanos: Héctor Poleo, Bárbaro Rivas. A su admirado Armando  Reverón le escribió una de sus mejores canciones:

“Reverón titiritero
Reverón el muñequero
se te fue Juana la gorda
ya no sirve de modelo”

Alí siempre estuvo alejado de la televisión, por ser un medio de comunicación al que percibía como vulgar expendio de mercancías, como un mostrador banal. Él nunca quiso verse entre esa mercadería de la televisión, a pesar de las jugosas ofertas que recibió por actuar en ella.

Su canto estuvo en las cintas sonoras de películas nacionales en la década de los 70. Por esos años comenzaba en el país un movimiento de grupos alternativos que  interpretaban sus composiciones, entre otros: Los Guaraguaos, Los Cuñaos, Gran Coquivacoa con su amigo Beto Borjas y el Grupo Guaco liderado por los hermanos Aguado León. También lo hicieron orquestas consagradas como el Gran Combo de Puerto Rico en la voz de  Andy Montañez con su tema “Cunaviche adentro”:

“Va cabalgando el llanero
oliendo a sudor de vaca
y al cafecito negro
que tomó en la madrugada”

El grupo Guaco tuvo éxito cuando grabó en tiempo de gaitas sus composiciones “Perdóneme Tío Juan” y “Hay que aligerar la carga” en el año 1972, en la voz de su  admirador Gustavo Aguado León, logrando sonar en todas las emisoras de amplitud modulada de la época.

Alí Rafael Primera Rossell encarnó un auténtico trovador, un poeta que captó el sentir de la gente y lo plasmó en canciones. Utilizó en sus composiciones todas las formas musicales venezolanas: el vals, la danza, el ritmo orquídea, el sangueo. Hasta el son cubano, como un préstamo solidario.  Sus letras viven en la memoria colectiva:

“El lagrimear de Las Cumaraguas, está cubriendo toda mi tierra, piden la vida y le dan un siglo, pero con tal que no pase nada, en mi tierra mansa, mi mansa tierra”
(Canción mansa para un pueblo bravo)

El estado Lara está presente en su poesía, en sus canciones, es una referencia perenne:

“Mira que linda la vereda, la lluvia de primavera le  florecieron la piel. Ese camino va al Tocuyo,
ya se escuchan los tambores de tamunangue otra vez”
(Caña clara y tambor)

Su clásico dedicado a la ciudad de Caracas, capital de contrastes, con millones de personas que se debaten entre el lujo y la miseria en sus cerros:

“Qué triste  se oye la lluvia, en los techos de cartón
qué triste vive mi gente, en las casas de cartón”
(Techos de cartón)

Una de sus canciones más poéticas la dedicó a la mujer nativa de la península de Paraguaná, a la hembra hermosa que vive en esa capital del viento y la sal:

“Llena tus labios de colorete y de ansiedad el alma se llena, todas las tardes la carretera recibe el beso de tu mirar”

Al final de  esa canción, Alí le rinde un homenaje al gran periodista Alí Brett, intelectual de izquierda oriundo de Carirubana, autor del libro “Aquella Paraguaná”:

“Tocayo no se me muera
no se muera tocayo
que están cantando los gallos
para ese pueblo que espera
vamos a darle una flor
a aquella paraguanera”

Toda su obra está marcada por una pasión de hombre enamorado de su paisaje,  su canto es bucólico, de poeta en defensa de la flora. Logró resonancia en Latinoamérica por su canto reivindicativo. Un hecho trascendente fue su participación en el concierto en solidaridad con Nicaragua en 1973, donde acompañado solo por su cuatro dejó su huella profunda de artista auténtico.

En 1977 se casó con la hermosa muchacha, cantora oriunda de Acarigua, Sol Mussett, de ascendencia libanesa. Con ella conformó una familia de cinco varones: Sandino en homenaje al líder Nicaragüense; Jorge; Servando por el personaje de su Coro idílico; Florentino, para honrar la tradición llanera; y Juan Simón, el surrapo, en homenaje al pueblo y al prócer  Bolívar. Hoy en día, sus cinco hijos venezolanos son cantantes reconocidos en buena parte de América Latina.

En 1983, Alí ideó y  organizó “La canción bolivariana”, megaconcierto que realizó en el estadio “Luis Aparicio” de Maracaibo. Allí participaron grupos y cantores que llegaron de distintos rincones del continente americano. Nuestra ciudad lacustre fue capital de la trova.

Alí Primera sólo vivió 42 años, la muerte lo atrapó el 16 de febrero de 1985 en la autopista Valle-Coche de la capital venezolana. Esa noche salía de grabar su canción: “El lago, el puerto y su gente” cuando se registró la colisión de dos vehículos, su cuerpo quedó  destrozado entre el amasijo de hierros de su camioneta luego de ser impactada por un auto sin control  que se desplaza a gran velocidad. Le tocó a su paisano Charles Arapé, el gran productor radial nativo de la Sierra de Coro, reconocer su cadáver en la morgue de Bello Monte, y encender en esa madrugada, la pólvora de la fatal noticia. Se apoyó en la cronista y locutora Lil Rodríguez que estaba realizando su programa nocturno.

Sus exequias se recuerdan con una larga caravana de Caracas a Falcón, entre las notas de sus canciones que entonaron los amigos, estudiantes y seguidores. Fue sepultado en un cementerio humilde de la península de Paraguaná, lo sembraron en su tierra árida. Cada año, en el mes de febrero, se realiza la marcha de los claveles rojos para homenajearlo.

Su emblemática camisa bermeja, su barba entrecana, sus cadenas de plata con el rostro de Jesucristo, los vi por última vez en la plaza de la urbanización La Victoria, cuatro días antes del cruel desenlace, el 12 de febrero. Él quiso cantar el día de la juventud, ante el busto de José Félix Ribas, rodeado por los vecinos de  la casa que lo  albergó con amor toda su vida, Maracaibo, pilar fundamental de apoyo a su carrera.

Se esparcen notas y rebotan desde el lago ardiente hasta las arenas falconianas. En el medanal donde sembramos al cantor, sus versos siguen germinando. Y como él  le cantó al grupo Madera, después del naufragio en el río Orinoco, hay una canción olorosa a madera en la orilla, con notas de jazmín y café, esa canción no se detiene; es Alí Primera.

Twitter: @leonmagnom
Correo electrónico: leonamagno@saborgaitero.com
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FOTOS: Bajada de la Chinita 2014 http://www.saborgaitero.com/index.php/trono/fotografia/1327-fotos-bajada-de-la-chinita-2014 http://www.saborgaitero.com/index.php/trono/fotografia/1327-fotos-bajada-de-la-chinita-2014

Bajada de la Chinita, sábado 25 de octubre de 2014. Fotos por Karlín Ávila

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SERIE La Chinita es la historia del Zulia y el culto al regionalismo (y 4) http://www.saborgaitero.com/index.php/trono/historia/1334-serie-la-chinita-es-la-historia-del-zulia-y-el-culto-al-regionalismo-y-4 http://www.saborgaitero.com/index.php/trono/historia/1334-serie-la-chinita-es-la-historia-del-zulia-y-el-culto-al-regionalismo-y-4 La popular fiesta en honor a "La Chinita", como cariñosamente se le llama para hacer referencia al aborigen nativo, engalana a propios y visitantes durante el mes de noviembre. El origen de la devoción, según cuenta la memoria popular, refiere al hecho que tuvo lugar el 18 de noviembre de 1709.  "Una anciana del barrio el Saladillo de Maracaibo, -lo que es hoy el Paseo Ciencias- que vivía de lavar la ropa ajena,  en las mañanas a orillas del Lago observó que las olas acercaban una tablita, que ella empujaba de nuevo hacia el lago.

Ante la insistencia de la tablita que regresaba a la orilla, la tomó destinándola, desde el mismo momento para tapar el matón (tinaja grande con agua para beber ) de su casa. Pasado el tiempo, con el trasegar del agua de la tinaja, la humedad  fue retirando las capas que impedían ver los rasgos de la vieja pintura.  La señora observando ésta, la colgó en la pared, elevando oraciones. El 18 de Noviembre, a la anciana le llama la atención repetidos golpes que oye sobre el matón y ve que la tabla se ilumina con luces deslumbrantes y que en ella aparece claramente  la imagen de una Virgen sobre una media luna con un niño en brazos  y a su lado San Andrés y San Antonio..." (Besson 1943)

Esta imagen era similar a la del retablo de la Virgen del Rosario del pueblo colombiano de Chiquinquirá. Para el culto es muy importante el origen lacustre de la imagen y a partir de allí  se desarrolla todo un ritual propio que con el tiempo se identifica cada vez más la identidad regional. (Lombardi 1998).

"La historia y el culto a la santísima Virgen, si se quiere, es la historia misma del Zulia y el culto al regionalismo. La Chinita tuvo que ver con el origen de Maracaibo, con piratas, en el desarrollo de la gaita, en la poesía, en la protesta, con el béisbol, con la parranda, con la historia sencilla y cotidiana".

Además de los actos religiosos que comienzan con la bajada de la virgen el último sábado del mes de octubre y culminan en la aurora.

El 17 de noviembre comienza la celebración en honor a "La Chinita" con la "Serenata a la Virgen", cuando gaiteros y devotos de la Santa Madre cantan en su honor a las puertas de la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá esperando la llegada del 18, para agradecer por los favores concedidos.

Cronología de la Festividad y la fe chiquinquireña

En 1686 el capitán Juan de las Nieves Andrade construye una ermita de barro y paja en honor a San Juan de Dios de quien era devoto.

En 1709 ocurre el milagro de la restauración de la tablita. Una humilde señora encuentra la tablita a orillas del Lago de Maracaibo y la coloca como tapa de una tinaja, luego escuchó un golpeteo y unas luces que venían de su casa y al entrar encontró en la tablita la imagen resplandeciente de la Virgen y el niño junto a San Antonio y San Andrés. La imagen en la tablita se convirtió en objeto de peregrinación para los devotos, y la tablita fue trasladada a la ermita de San Juan de Dios, (actual Basílica).

En 1712 el gobernador de la provincia de Maracaibo, Francisco de la Roche Ferrer, decreta la construcción de la iglesia de ladrillo en donde se encontraba la ermita de San Juan de Dios.

En 1717, el gobernador Guillermo Tomás de Roo ordenó derribar la ermita y construir en su lugar una más amplia entre los años 1717 y 1723.

En 1770 el mayordomo de la iglesia Pedro González de Acuña construyó la primera torre.

En 1858 José de Jesús Romero remodela la iglesia, la cual es rebautizada parroquia de Nuestra Señora de Chiquinquirá y San Juan de Dios.

La solicitud para convertirla en Basílica Menor la habría hecho el padre Antonio María Soto Romero, de Los Puertos de Altagracia y ya el 16 de julio de 1917, había sido dispuesta por el mismo Papa la coronación canónica de la Virgen de Chiquinquirá, cariñosamente conocida como "La Chinita". Pero fue finalmente el 18 de noviembre de 1942 cuando la Virgen de Chiquinquirá recibió su corona en un acto al que asistió el para entonces presidente de la República, Eleazar López Contreras.

El 18 de mayo de 1920 el papa Benedicto XV confirió el título de Basílica Menor a la iglesia San Juan de Dios de Maracaibo, mejor conocida como Basílica de Chiquinquirá. en ese mismo día vio la luz, Karol Wojtyla, quien luego sería el papa Juan Pablo II, en Wadowice, Polonia. Se encontrarían 65 años después, el 27 de enero de 1985, al celebrar la homilía «Nueva Evangelización» en el templo más venerado por los zulianos.

En 1921 monseñor Arturo Celestino Álvarez, segundo obispo de Maracaibo, obtiene del Papa Benedicto XV el decreto de elevación del templo a basílica menor.

En 1921 se crea la corporación Zuliana para la coronación de Nuestra Señora de Chiquinquirá, la que inicia la remodelación de la iglesia hasta su forma y dimensiones actuales, los trabajos terminan en 1941.

El 18 de noviembre 1942 fue el acto de coronación de la Virgen de Chiquinquirá, el cual fue oficiado por Monseñor Marcos Sergio Godoy, tercer obispo de la Diócesis de Maracaibo y contó con la presencia de monseñor Arturo Celestino Álvarez en ese entonces obispo de la Diócesis de Calabozo y el presidente de la república general Isaías Medina Angarita entre otras personalidades, en dicho acto se coronó a la Virgen con una corona de 10 kg. de oro de 18 kilates.

En el año 2004 se inauguró una plaza monumento a la Chinita frente a la basílica, la obra fue diseñada y ejecutada por el arquitecto Alí Namazi.

La iglesia que luego sería Basílica, construida en 1686, fue escogida por la misma Virgen, según relata la leyenda: la tabla que apareció con la imagen sería trasladada a la Catedral, pero se hizo pesada, obligando a desviar el rumbo hasta la ermita.

En la sala de la torre sur de la Basílica se guardan objetos que son pruebas fehacientes de la fe de muchos venezolanos. Desde réplicas de las sillas presidenciales, además de varias torres petroleras en miniatura ofrendadas, hasta réplicas de la corona del Miss Mundo, ofrendadas por Susana Duijim, en 1955 y la zuliana Ninibeth Leal, en 1991.

Texto: María Luis González
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"Olor a Navidad" es la Gaita del Año 2014 http://www.saborgaitero.com/index.php/la-gaita/historia/1335-qolor-a-navidadq-es-la-gaita-del-ano-2014 http://www.saborgaitero.com/index.php/la-gaita/historia/1335-qolor-a-navidadq-es-la-gaita-del-ano-2014

El 1 de diciembre, en el Centro de Arte de Maracaibo "Lía Bermúdez", se realizó la noche final del Festival de la Gaita 2014, Homenaje a Luis Oquendo Delgado, en la que se eligió la Gaita del Año 2014, resultando ganadora la composición de Jaime Indriago para la voz de Ricardo Cepeda, "Olor a navidad", con el 17,33% de las votaciones conjuntas del público, realizadas a través del portal www.festivaldelagaita.com.ve y del jurado calificador, presidido por el Maestro José Luis García.

Le siguieron en la lista de finalistas, Koquimba con "La gaita protesta", que ocupó el segundo lugar y "Que suene", de Energía Gaitera en el tercer puesto. La cuarta posición la obtuvo "A mucha honra" con el Grupo Kla-C, el quinto lugar quedó en manos de La Gaita Vieja del Saladillo con el tema "Que suene la tradición", el sexto puesto lo ocupó "La viejita" con Los Parranderos de Ender Fuenmayor. Cerraron el cuadro "Se declara" con La Típica Gaita Vieja; "El cuestionario" de Somos; "Como en los tiempos de antes" del grupo Origen; y "No quiero ser la mitad" de Gran Coquivacoa.

El espectáculo, televisado y transmitido también por radio, abrió con la participación del Ballet Folclórico de Maracaibo y Danzas Progreso con un puesta en escena al son de distintas formas musicales zulianas; seguido por una suite de temas compuestos por el homenajeado Luis Oquendo Delgado, interpretado por la Orquesta Típica del Zulia, con la dirección en calidad de invitado de Héctor "Pelón" Valbuena.

Fueron reconocidas 17 agrupaciones infantiles, cuyo premio fue la grabación de su producción discográfica 2015. La mención "Eurípides Romero" a la mejor gaita tradicional recayó en "La viejita" de Ender Fuenmayor. Fueron también premiados los mejores instrumentistas, y la agrupación A Lo Zuliano fue reconocida por el jurado con una participación especial por su tema "El está".

Disfuta de una galería de imágenes de los momentos más memorables de la noche final del Festival de la Gaita 2014, cortesía de Pedro Querales.

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Los Siete Templos http://www.saborgaitero.com/index.php/zulianidad/fotografia/1347-los-siete-templos http://www.saborgaitero.com/index.php/zulianidad/fotografia/1347-los-siete-templos Recorrido digital por los Siete Templos, tradición de la Semana Santa.

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Leonard Cohen, la voz profunda de la trova http://www.saborgaitero.com/index.php/sabor/104-articulos/1348-leonard-cohen-la-voz-profunda-de-la-trova http://www.saborgaitero.com/index.php/sabor/104-articulos/1348-leonard-cohen-la-voz-profunda-de-la-trova “La cultura produce hechos casi todos los días,
que son objeto de la envidia de cualquier novelista”
Neal Gabler (Chicago, 1950)

Cuando la voz profunda del poeta montrealés Leonard Cohen irrumpe en cualquier teatro, los espectadores presentes entran en un túnel de imágenes, de metáforas sonoras. Comienzan a recorrer un valle de sensaciones acústicas, viven su discurso armónico, y la aritmética de sus verbos. Eso fue lo que sintieron los intelectuales españoles y los representantes de la añeja realeza hispana desde las elegantes butacas del majestuoso Teatro Campoamor de Oviedo, la tarde de otoño de 2011, presenciaron un acto de gratitud con la tierra,  con la madera y el suelo inmemorial de España. Cohen pronunció sus palabras de aceptación del Premio Príncipe de Asturias, otorgado con justicia al excéntrico artista, el artesano de la palabra nacido en las gélidas praderas del este canadiense, tocado por la magia gitana.

Leonard  Norman Cohen es un ciudadano del Quebec, nació el 21 de septiembre de 1934 en la megalópolis francófona Montreal. A los 15 años de edad formó un grupo de música country, comenzó a publicar sus poemas a los 16, y con 21 años se licenció en Literatura Inglesa en la prestigiosa Universidad McGill. Tal como él mismo lo ha relatado: “mi voz poética la descubrí al leer al bardo fuenterino Federico García Lorca” (nativo de Granada, 1898-1936). “Lo leí en una traducción, allí encontré mi voz, no por copiarlo, no sería capaz de ello; sino porque Lorca me permitió conseguir mi yo poético”. Como un homenaje al poeta asesinado al inicio de la Guerra Civil, bautizó a su bella hija con el nombre de Lorca Cohen.

Cohen es un intelectual iconoclasta, irreverente, cuyo apellido en hebreo significa sacerdote, y quizá para honrar el decreto que representa su nombre, y su tradición mística, en 1990 se hizo monje Zen, vocación que por ocho años practicó rigurosamente, aunque después abandonó el budismo para volver a la noche, a la música, al eterno romance con su guitarra, a las cavernas profundas de su sonido. Reconoció que su apostolado auténtico es trovar, hacer poesía, seguir creando las historias que ha narrado magistralmente. En ese campo, él es un  supremo sacerdote. Por esos años postbudismo Leonard afirmó: “Hubo un período de mi vida en que mi única obsesión era ganarme los favores de las mujeres. Sin embargo, algunas de las cosas más interesantes y probablemente la mayoría de las cosas que he aprendido de mí mismo y de otras personas ha sido fruto de aquel período obsesivo".

El bardo consentido de los bares y cafés de Old Montreal, ha sido un bohemio viandante, un políglota mundano, extraordinario narrador de ficciones, cantor de temas que hablan del sexo, de depresiones y tristezas, de los conflictos religiosos y de la más temible soledad urbana. Se convirtió hace 30 años en un juglar de culto para el público de su patria Canadá, también de los Estados Unidos y de España muy especialmente. Como recompensa por ese largo tiempo de esfuerzos, recibió el premio del Principado de Asturias a los 76 años de edad. Ese día premiaron su recorrido musical y literario por seis décadas muy intensas.

Así expresa su vivencia: “Un día estaba en una cancha de tenis en mi ciudad natal Montreal y se me acercó un joven, era un gitano español. Me dijo que tocaba la guitarra y le pedí fuese mi maestro. Al día siguiente fue a mi casa, afinó mi guitarra, hizo  acordes magistrales, me enseñó a tomar el instrumento, a posar mi mano en su mástil, me indicó seis acordes básicos y se marchó: nunca más regresó. Luego supe  que se había suicidado, sin más detalles de su desenlace fatídico. Pero ese aprendizaje fue suficiente para comenzar el camino como creador y componer mis canciones, como si fuese un artesano de la arcilla ¿Entienden ahora mi gratitud con la España gitana? Yo sólo he firmado al final de la página, lo que esta tierra hizo por mí”.

El barítono Cohen publicó en 1967 su primer disco titulado “Songs of Leonard Cohen”, desde entonces ha editado 21 álbumes, ha realizado giras mundiales, y varias producciones conjuntas. Sus temas emblemas, “Aleluya” y “En pie de guerra”, han sido versionados por importantes creadores: Justin Timberlake, Bob Dylan, Joaquín Sabina, U2, Lisa, Ana Belén, Jeff Buckley, Jorge Drexler, Luis Eduardo Aute, entre otros. En 1995 se produjo el álbum “Tower of songs” donde voces totémicas interpretaron sus canciones icónicas. Entre los artistas convocados para esa producción, estuvieron Sting, Bono, Billy Joel, el viejo Willie Nelson y Elton John:

“He oído que existe un acorde secreto
que David solía tocar y que agradaba al Señor.
Hay un resplandor de luz en cada palabra
no importa  que hayas oído
la sagrada o la del quebranto: Aleluya”

En paralelo a su tránsito musical, el judío Cohen ha publicado diez poemarios, dos novelas y algunos cancioneros con varias traducciones y reediciones. Él representa un faro de la raza canadiense, un poeta-compositor-narrador-cantante-rapsoda eternamente joven, un duende de la palabra y los escenarios. Se han publicado hasta ahora ocho libros críticos sobre su considerable obra.

En su más reciente álbum, “Cohen hace florecer los colores de su virtuosa banda acompañante, en armonía perfecta con su voz seductora", así lo expresa el comunicado de su compañía Sony Music. En ese álbum interpreta en vivo los temas: "I can't forget", "Light as the breeze" y "Night comes on". Cada canción fue grabada en sus giras, realizadas entre 2008 y 2013, que alcanzaron 470 presentaciones en 31 países, actuando para un total de 4 millones de espectadores.

Antes de esas giras millonarias, en 1971, el cineasta Robert Altman utilizó sus canciones como banda sonora de su filme “McCabe and Mrs. Miller” ambientado en 1902, en el oeste americano. La cinta cuenta la historia de unos mineros en un prostíbulo. Altman desarrolla la trama mientras suenan los temas de Leonard como su banda sonora.

Por su parte, el genio argentino de la narración, Julio Cortázar, lo menciona en su obra de 1973 “Libro de Manuel”, allí alude generosamente la música coheniana, eso representa un gran aval por ser Cortázar un reconocido amante del jazz, un melómano de culto, hombre que en la soledad de su biblioteca solía ejecutar la trompeta. Julio Cortázar entendía y descifraba la música.

Leonard Cohen relató desde el podio del Teatro Campoamor su relación con su guitarra, elaborada por un luthier valenciano en los años 70: “En mi casa en Los Ángeles, una noche antes de partir de gira, la saqué de su caja, la llevé a mi cara: no pesaba, parecía de helio. Sentí la fragancia viva de su madera, que como sabemos, la madera nunca muere”.  El autor con su voz de fagot, confesó: “Eres un hombre viejo, me dije mirándome en un espejo,  y no has agradecido al suelo, a la tierra de donde viene esta fragancia de cedro”. Miró al sillón donde reposaba su sombrero borsalino (su eterno compañero) y reiteró: “Yo sólo he firmado la última página de lo que la tierra ibera me enseñó”.

En la década de los 60, Leonard vivió en Grecia, en la isla Hidra, en el mítico Golfo Sarónico. Y allí escribió uno de sus poemas más recordados:

“El bote husmeaba al borde del mar
bajo una luz  siseante.
Algo suave envolvió una red
y  sangró en torno a una lanza
la  roma muerte, el chorro de cúmulos
te hablé a ti, pensé que estabas cerca
O acaso ¿era la noche tan oscura
que  algo murió solo?"
(Hidra, 1963)

Con su rostro enjuto se asemeja a Bob Dylan, siempre con traje y sombrero de un negro riguroso, de nariz aguileña, va pronunciando sílabas en su lengua materna: el inglés con acento antiguo. El poeta homenajeado en Oviedo se retiró del podio colocado en lo alto, haciendo una reverencia a los presentes, llevaba sus gafas de sol en la mano. Dejó retumbando en el aire de Asturias una frase: “La poesía viene de un lugar que nadie controla, nadie conquista. Es decir, si supiera de dónde vienen las canciones, las haría con más frecuencia”.

Al escuchar el canto de Cohen, siento la emoción que genera la creación artística más pura, la que se reconoce como arte vivo:

“¿Qué es un santo? Es aquel que ha alcanzado una remota posibilidad humana. Es imposible decir lo que constituye esta posibilidad. Sin duda tiene algo que ver con la energía del amor.”
(Los hermosos vencidos, 1966)

Celebro el aporte de este americano del norte, y recuerdo lo dicho por el poeta indio Rabindranath Tagore, igualmente un místico profundo: “En el centro de toda creación, está Dios”.

Twitter & Instagram: @leonmagnom
Correo electrónico: leonmagno@saborgaitero.com
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frontpage Tue, 14 Apr 2015 02:39:38 +0000