“El
cantor de todos los tiempos”
y quizá la primera voz en
las ondas hertzianas de la radio
zuliana, nació en Maracaibo
el 20 de enero 1899. Considerado
como el más grande cantautor
musical de Maracaibo, Armando Molero
fue además un gran guitarrista,
con la cual logró transmitir
y preservar el gentilicio zuliano.
Con su voz pastosa y estilo lleno
de remembranzas, se inició
como cantante en La Voz del Lago,
y más tarde constituyó
el Dueto Maracaibo, junto a César
Villalobos, actuando en la Radiodifusora
Maracaibo, de donde salieron con
un contrato para trabajar en la
Radiodifusora Venezuela y la Broadcasting
Caracas, en los años treinta.
Armando Molero llegó a alternar
con el comediante mexicano Mario
Moreno “Cantiflas” y
su voz gozó de gran popularidad
en el Zulia, gracias a sus composiciones,
entre las que destacan “Una
flor”, “Josefina”,
“ Destellos de amor”,
“Feliz Cumpleaños”,
“La noche”, “Tu
boca”, “Con el sombrero
en la mano”, “El cocotero”,
“El hijo ausente”, “La
suegra”, “El estudiantes”,
“El Lázaro”,
“Trigueña preciosa”,
“Voy a partir bien mío”,
“El beodo” y “Maracaibo
querido”.
Bambucos, valses, danzas y contradanzas
eran la especialidad de Armando
Molero, un cantante vernáculo,
con dotes de serenatero, cuya actividad
como compositor es motivo de polémicas,
debido a las dudas sembradas por
algunos personajes. No cabe titubeo
en su trascendencia como el hombre
que mejor representó el gentilicio
zuliano, y en su labor de defensa
a ultranza de nuestra tradición
musical. Lila Morillo, el Quinto
Criollo, el grupo Candela, Tino
Rodríguez, Jesús Sevillano
e incluso la Orquesta Filarmónica
de Londres han sido multiplicadores
de la musa de este icono de la música
zuliana, fallecido el 5 de febrero
de 1971.
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