La
autenticidad folclórica que
posee la gaita zuliana, es demostrada
a través de la riqueza sonora
que poseen sus cuatros golpes.
Así lo dice el tema escrito
por el rosarense Reinaldo Reyes:
“No hay tu tía/ la
gaita es la primera / de furro,
perijanera, tambor o Santa Lucía
/ se canta con alegría, tradicional
y pascuera /”.
El golpe que posee más sones
de estos cuatro, es el de la gaita
perijanera; hija de las tardes de
descanso en los predios del campo,
en el municipio Rosario de Perijá,
estado Zulia, y buena acompañante
de parrandas y sancochos de amaneceres
los fines de semana.
“Yo aprendí a tocar
cuatro y a cantar gaiteando con
mi abuela Enoemí. En esos
tiempos, por aquí, lo único
que se escuchaba era gaita y todos
los sábados salíamos
a algún lugar del municipio
y de Machiques”, recuerda
Fidelia Oberto, catalogada en la
región como la madre de la
gaita perijanera, y quien fue homenajeada
por el Ministerio de Cultura, por
su trayectoria.
Una gran rueda de hombres, mujeres
y niños alzan y bajan sus
caderas, mientras elevan en coro
la voz del “jue.. jue.. jueeeepa”,
mientras decimeros rodean a los
gaiteros, interpretando sus versos
al santo negro bendito.
Nacimos del rico son
Las agrupaciones de gaita que existen
actualmente en el municipio Rosario
de Perijá coinciden en que
su incursión y entusiasmo
por la gaita zuliana nace luego
de haber aprendido a tocar la gaita
perijanera.
Neiro Finol, director y cuatrista
de la fundación Creación
Gaitera, recuerda que sus inicios
fueron tocando los diez golpes de
la gaita perijanera: “Aprendimos
a tocar gaita zuliana, ya que la
agrupación se divide en infantil
y juvenil: 15 niños, a partir
de los nueve años se inician
en la gaita perijanera y luego aprenden
la gaita de furro”.
El coordinador cultural en el municipio,
Aluino Carmona, explica que “las
nuevas generaciones cantábamos
villancicos y gaita zuliana, en
ningún momento se nos habló
de gaita perijanera, aunque yo la
conocía por mi abuela y mi
papá, quienes la cantaban
y la tocaban”. Mientras que
en el pasado se tocaba gaita zuliana
a raíz del aprendizaje obtenido
de la perijanera.
Sones
Para entender el son que sueña
en Rosario de Perijá, es
necesario saber que en este territorio
zuliano se toca diez ritmo de gaita
distintos. Estos son la gaita en
rueda, el sambe, chimbangueles,
el galerón, la cumbiamba,
la paloma llorona, la paloma jobitera,
la guacharaca corrida y la cantada.
Según Fidelia Oberto, éstos
surgieron entre los esclavos que
habitaron esa localidad y que generación
tras generación trascendió
en la historia por toda la subregión
perijanera, Losada y La Cañada
de Urdaneta, como digna acompañante
de parrandas, sancochos, partidos
de dominó navideños
y sobre todo como agradecimiento
a promesas hechas a San Benito.
“La perijanera está
compuesta de 10 sones diferentes,
orquestados por la tambora el cuatro
y las maracas. Con el tiempo mi
agrupación introdujo el furro
y la charrasca para darle brillo,
pero ella es propia por sí
sola”, dijo la San Ignaciera,
que expresa desde hace 58 años
su amor a San Benito.
Esta humilde mujer logró
trascender el folclor zuliano que
ahora se canta y baila por toda
Europa.
Agrupaciones
Villa Gaita, Los Bullangueritos
y Gaiteros del Santo Negro son otros
grupos que han incursionado en dicho
ámbito gaitero, ofreciendo
espectáculos de los diferentes
géneros que tiene la gaita
zuliana.
Con el tema “No hay tu tía”,
del profesor Reinaldo Reyes, Villa
Gaita mereció este año
una mención por parte de
la Fundación para la Academia
de la Gaita “Ricardo Aguirre”
del estado Zulia (Fundagraez). Este
tema habla de las cuatro gaitas,
explica su director William Reyes.
Inspirados en el amor familiar,
los 14 pequeños de Los Bullangueritos,
participan en los festivales locales,
con un tema compuesto por su directora,
Nilida Medina de Machado.
“Nacimos luego de recibir
un taller de tambores por la escuela
integral de música, es un
homenaje para mi madre Teresa, a
quien le gustaba mucho la gaita
y en especial, la perijanera, ellos
tocan todos sus ritmos”.
Fidelia “Lelia” Oberto
Agradecimiento especial a Eddy Ramos
Nace el 29 de diciembre del año
1935 de la unión de Chiquinquirá
Oberto y Gilberto Jiménez,
en el pueblo San Ignacio de Loyola.
A los diez años, Fidelia
pasaba horas observando a sus tíos
Ángel Simón y Armando
Oberto y al Sr. Saúl Jiménez
cuando tocaban el cuatro, el acordeón
y la armónica. Con sólo
observar, esta niña llena
de inteligencia, astucia y gracia
aprendió a tocar estos maravillosos
instrumentos, que a partir de ese
día marcarían su vida
para siempre.
idelia se trasladó a Maracaibo
a la edad de doce años, donde
vivió con la familia Boscán/Rincón.
En sus tiempos libres tocaba y cantaba
la Gaita en honor a San Benito,
legado mas preciado de su familia
y su pueblo.
A los catorce años, Fidelia
decidió volver a su pueblo
natal para dedicarse, con la ayuda
de su Abuela Enohemí Oberto,
a la cría de cabras, cochinos,
gallinas, siembra de yuca, maíz,
plátano, entre otras labores
que ayudaban en la supervivencia
alimenticia de la familia. Llevaba
agua y leña en burro hasta
su casa, para conservarle en los
momentos de necesidad. Con la destreza
de su abuela aprendió a coser
y a tejer; en compañía
de ella continuaba tocando Gaita
donde fuese bien recibido el honor
a San Benito.
De diecinueve años conoció
a Maximino Montiel, de quien se
enamoró y quedó embarazada
de los que serán sus tres
queridos hijos de nombres: Nirzo,
Lilia y Cirilo Oberto. Poco tiempo
después, Fidelia quedó
sola en el arduo trabajo de la crianza
de sus hijos.
El09 de Marzo de 1991, Cervecería
Polar del Lago, C.A. en celebración
de su cincuenta aniversario convocó
al 1er Festival Polar de Gaita Perijanera
en el Parque Ferial del municipio
Rosario de Perijá. Fidelia
participó y obtuvo el primer
lugar, quedando así como
representante de lo que hoy es conocida
como Gaita Perijanera.
Meses mas tarde, en 1992, viajó
a Caracas apoyada por Empresas Polar
para concursar junto a otros 19
estados en un festival folclórico
nacional en el Poliedro, donde obtuvo
orgullosamente el primer lugar y
se convirtió en la más
fiel exponente y representante de
estos sones en honor a San Benito,
denominados desde entonces como
Gaita Perijanera. Después
de este evento, Fidelia fundó
su compañía de Gaita
Perijanera y Danza: “Gaiperdanza”. |